Quizá estás aquí porque…
Quizá estás aquí porque algo no está funcionando como antes.
Porque tu hijo/a está teniendo dificultades y no sabes cómo ayudarle.
Porque tu adolescente ha cambiado y no sabes cómo acercarte.
Porque en casa las discusiones se han convertido en algo habitual.
Porque notas que algo le preocupa, aunque no consiga explicarte qué.
Porque llevas un tiempo sintiéndote desbordado/a, ansioso/a o bloqueado/a.
Porque hay cosas que entiendes con la cabeza,
pero que emocionalmente siguen siendo difíciles de manejar.
O simplemente porque sientes que necesitas ayuda para entender qué está pasando.
No hace falta que tengas todas las respuestas.
Podemos empezar por una.
